martes, 10 de marzo de 2009

Tigres Prehistóricos

¿ES POSIBLE QUE EN REMOTAS REGIONES SELVÁTICAS DE SUDAMERICA HAYAN PODIDO SOBREVIVIR COLONIAS DE TIGRES DIENTES DE SABLE, LOS ESPECTACULARES FELINOS QUE REINARON EN BASTAS REGIONES HASTA SU EXTINCIÓN OFICIAL HACE 10.000 AÑOS? LAS EVIDENCIAS REUNIDAS EN ESTE REPORTAJE, ALGUNAS DE ELLAS INÉDITAS Y RECIENTES, REFUERZAN ESA POSIBLIDAD. DE SER ASÍ, ESTARÍAMOS ANTE UN NUEVO DESAFIO EVOLUTIVO PARA LA ZOOLOGÍA.

Cuando llegamos a Sudamérica con el propósito de llevar a cabo trabajo de campo en áreas vinculadas a la conservación de especies en peligro de extinción y al manejo de fauna silvestre, jamás se nos pasó por la cabeza que podíamos llegar a toparnos de bruces con un animal prehistórico, a pesar de nuestro vivo interés por la criptozoología. El tiempo del que disponíamos era escaso, pues las labores de monitoreo, censado, marcaje y mantenimiento de viveros en playa de Tortuga Laúd, Dermochelys coriacea, el anillado, identificación y catalogación de cientos de aves tropicales y los proyectos de manejo de animales en cautiverio en zoológicos públicos, dejaban poco margen para la búsqueda de críptidos. No obstante, desde un principio teníamos claro que había que aprovechar aquella oportunidad única e investigar un fenómeno criptozoológico sudamericano del cual habíamos leído diversos informes: la supuesta existencia, vivos en plenos siglo XXI, de felinos prehistóricos dientes de sable, conocidos por el nombre común de Tigre Dantero o Wairarima en dialecto pemón, en el Parque Nacional Canaima, Estado Bolívar, Venezuela.

Las comunidades indígenas presentes aquí son de la etnia Pemón, a la cual pertenecen las familias Arekuna, Taurepán y Kamaracoto. También encontramos a los Yekuanas (Maquiritares) que destacan por su destreza como artesanos. Hay que resaltar que los habitantes autóctonos del lugar son los pemones, palabra que viene a significar gente. Una vez allí, la idea era alojarnos en la zona durante el mayor tiempo posible y tratar de entrevistar a los cazadores locales, así como llevar a cabo tareas de exploración con un guía local.

Conocimos a Manuel Meneses al día de haber llegado. Es un gran conocedor del lugar ya que hace de guía selvático, bien al Salto Ángel (el salto de agua más alto del mundo con 980 m. de caída libre ininterrumpida) o a la cima de los tepuyes. Jamás ha visto ningún felino que presente descomunales colmillos, pero fue de gran ayuda a la hora de presentarnos a las gentes del lugar.
Durante la breve estancia en Canaima no pudimos siquiera observar un jaguar. No obstante las grandes huellas del felino moteado si fueron visibles en una ocasión en la suave arena a orillas de un río, así como las profundas marcas de sus potentes garras en un tronco caído. También observamos otras especies de mamíferos más pequeños que son comunes en el Parque.

Debido principalmente al poco tiempo del que disponíamos en ningún momento logramos divisar al Tigre Dantero. Sin embargo recopilamos valiosa información de primera mano respecto la existencia de este enigmático carnívoro. Antes que nada resaltaremos que todas las personas que entrevistamos poseen un amplio y profundo conocimiento de los animales de la región. La mayoría son cazadores o agricultores y pasan gran cantidad de tiempo en el bosque. Saben muy bien cuales son los nombres, costumbres, características físicas, dieta o hábitat de muchas especies selváticas. En una ocasión quedamos maravilladamente sorprendidos mientras charlábamos animadamente con el Sr. Miguel Lupe, indígena de la zona, sobre la biología del Oso Hormiguero Enano (Cyclopes didactylus). Aparte de describir a este raro y escaso animal a la perfección, apuntando certeros detalles sobre su modo de vida, Miguel habló del suave silbido que producen de noche a modo de sistema de comunicación. Nunca encontramos referencia alguna sobre este tipo de comportamiento en los libros y artículos científicos consultados.

En total entrevistamos a más de veinte personas en unos diez asentamientos o aldeas, aparte de la ubicada en Canaima. La mayoría había solamente oído hablar vagamente del Tigre Dantero, y poco aportaron al estudio. No obstante trataban al animal como a otro cualquiera de la fauna local. Generalmente apuntaban que se alimentaba preferentemente a base de dantas, nombre local que se le da al tapir (Tapirus terrestris). De ahí proviene su curiosa denominación. Es por ello que ha de ser un formidable depredador, ya que el tapir es el mayor herbívoro de todo el continente. En Centro/Sudamérica la palabra tigre se usa para describir cualquier tipo de gran felino, especialmente al jaguar, que es también denominado en Venezuela tigre mariposo (por el patrón de manchas y rosetones similar en forma a una mariposa). Durante nuestras numerosas pesquisas preguntábamos a los lugareños si conocían algún tipo de gran felino, aparte del jaguar y el puma, provisto de largos colmillos. Usábamos entonces varias ilustraciones y dibujos de reconstrucciones de felinos extintos dientes de sable para ver si les era familiar la imagen presentada. Casi todos acababan diciendo que lo mostrado no era otra cosa que un jaguar o un puma de grandes o exagerados dientes. La única y valiosísima descripción detallada de este elusivo carnívoro especializado en presas de gran tamaño fue proporcionada por el testigo ocular Sr. Tirson Sosa. Después que Manuel me presentase a Tirson, un indio pemón de unos 50 años, que lleva toda su vida viviendo en un pequeño poblado a dos horas de Canaima, y tras hablar con el durante unos breves minutos, pensamos que la búsqueda había dado sus frutos. La observación tuvo lugar en el año 1991 durante la época seca (Noviembre-Marzo), mientras se hallaba en la selva cazando, a unos tres días río arriba en el margen izquierdo del río Carrao.

El animal, del tamaño de un jaguar adulto, surgió de la espesura para beber agua en una poza. No se trataba ni de un puma, ya que no presentaba la larga cola de este, ni de un jaguar, pues no poseía las características manchas de su camuflaje. Además de esto Sosa apuntó un importante detalle que le llamó poderosamente la atención: aunque el felino se hallaba posicionado en terreno bastante plano, las patas delanteras del animal eran más altas o robustas que las traseras. Su color era pardo amarillento o marrón claro. La boca estaba como adornada por dos grandes colmillos sobresalientes, apuntó el pemón. Inmediatamente Sosa supo que se encontraba ante el raro, esquivo y temido Wairarima. Nunca antes había visto algo así, relata. Como sigilosamente apareció, cautelosamente se desvaneció. Cunado le mostramos una ilustración tipo guía de campo de un felino prehistórico dientes de sable, Sosa identificó positivamente a éste como el Tigre Dantero. ¿Pudo confundir el Sr. Tirson al Wairarima por un puma de reducida o deformada cola y enormes caninos? Sinceramente creemos que no. La erguida postura corporal del animal, presentando los hombros a una mayor altura que los cuartos traseros, resultado de un mayor tamaño de las extremidades anteriores, contrasta con el perfil típico de felino moderno. En estos las extremidades posteriores, principalmente adaptadas al salto, están mucho más desarrolladas. Todo lo contrario sucede en los grandes gatos dientes de sable. Estos prehistóricos depredadores poseen poderosas patas delanteras, útiles para inmovilizar y sujetar a sus presas.

La maniobra de caza termina con un desgarrador mordisco en la garganta que su formidablemente armada boca proporciona. Sabemos que los dientes caninos o colmillos de un puma llegan a medir aproximadamente de 3-5 cm., mientras que los de un jaguar de 4-7 cm. La pieza adulta definitiva no se reemplaza por pérdida ni es de crecimiento continuo, como ocurre en los roedores. Por otro lado esta claro que este tipo de críptido, que cuenta con una amplia zona geográfica de distribución, resulta muy difícil de observar. La única manera de hacerlo es pasar la mayor parte de tiempo posible en su medio natural, no tratar de buscar para encontrarlo, más bien dar con él por vivir donde habita. Esta noción es válida para todos aquellos animales desconocidos de los que se sospecha su existencia, aunque ésta no haya podido ser probada mediante evidencia física.

Descripción Física del Tigre Dantero
Se trata de un félido de tamaño medio-grande y constitución robusta, peso estimado entre 100-200 Kg. Altura de los hombros unos 1,2 m. Longitud total aproximada de 1,5-2,5 m. sin contar la cola, la cual parece ser muy reducida o no estar presente. Esta nunca fue mencionada como característica física del animal. Además las patas delanteras son de mayor tamaño que las traseras.

La cabeza es maciza y tosca, pero el hocico corto y mas bien chato. Sin lugar a dudas lo más notable y sorprendente de su insólita apariencia, además de ser el rasgo especial que lo distingue totalmente de los otros dos grandes gatos conocidos en Venezuela y Sudamérica (jaguar y puma), es la increíble presencia de un par de alargados, curvos y afilados colmillos en la mandíbula superior. Debido a su enorme tamaño, ya que se prolongan 20 cm. o más por debajo de la mandíbula inferior, parte de éstos permanecen visibles aún cuando el animal mantiene cerrada la boca. Esta característica fue propia de los prehistóricos felinos dientes de sable, como Smilodon u Homotherium, y presente también en otros grupos de primitivos depredadores. Ningún felino moderno mantiene hoy día esta condición.
Su pelaje es corto y uniforme, que varia desde pardo amarillento rojizo hasta marrón ocre oscuro, muy similar a la coloración presentada por el puma (Felis concolor) o el león africano (Panthera leo). Ausencia total de grandes marcas, manchas o rosetones similares al clásico patrón moteado exhibido por jaguares, leopardos, guepardos y otros miembros actuales de este grupo. 

La opinión de los expertos
De vuelta en Caracas compartimos nuestra experiencia y la contrastamos con otros informes. Conocemos personalmente y hemos trabajado tanto con Alexander Blanco como Israel Cañizales, ambos veterinarios venezolanos y Directores de los Parques Zoológicos de Maracay, Estado Aragua, y del Pinar, Caracas, respectivamente. Ambos quedaron bastante impactados cuando hablamos con ellos respecto la fabulosa descripción del Tigre Dantero. Obviamente resulta difícil tratar de aproximar una identidad para este enigmático felino. Sin embargo los dos mantienen una postura bastante abierta sobre el tema y no rechazan por completo la idea que quizás sea posible descubrir nuevas especies de mamíferos en las selvas venezolanas, tanto de felinos como de otros grupos zoológicos. La noción que pueda existir algún tipo de perezoso terrestre prehistórico de gran tamaño (unos 2-2,5 m. de longitud) aislado en los inmensos bosques sudamericanos no es nueva para ellos.

Alan Turner, paleontólogo especialista en felinos y mamíferos en general, autor, entre otros, del libro “The Big Cats and their fossil relatives” (Los grandes gatos y sus parientes fósiles, Columbia University Press, 1997) opina que los felinos dientes de sable, así como otras especies prehistóricas, pueden sobrevivir hoy día en un medio ambiente adecuado. Argumenta que las extinciones no suceden aleatoriamente y tampoco son causadas por fallos evolutivos de adaptación. Cree que algunos grupos animales han desaparecido simplemente como respuesta a relativamente cortos cambios circunstanciales. La extinción de los dinosaurios al final de Cretácico, hace 65 millones de años, se considera un evento, geológicamente hablando, rápido, y no gradual como anteriormente se pensaba. En su obra sobre felinos expone que la línea entre el éxito y el fracaso evolutivo puede ser muy estrecha, y que el verdadero motor de la evolución son los cambios climáticos y geográficos. Como ejemplo cita a los caballos. Estos desparecieron de Norteamérica al final del Pleistoceno, hace unos 12.000 años. No obstante nada ha operado en su contra para prevenir que los ejemplares domésticos, introducidos por los europeos en América, se hayan extendido en las regiones que sus ancestros prehistóricamente poblaron.

El eminente criptozoólogo Británico y doctor en zoología, Karl P. N. Shuker, está más que convencido que Sudamérica alberga más de un tipo de felino aún por catalogar (com. pers.). En una de sus mas insignes obras, “Mystery Cats of the World” (Felinos Misteriosos del Mundo, Hale, 1989) el único libro que trata sobre este tipo de críptidos hasta el momento, Shuker incluye el caso Paraguayo de una extraordinaria cacería en 1975 de un raro felino que presentaba en su mandíbula superior unos enormes colmillos. El zoólogo Juan Acavar, quien examino al extraño animal, midió unos increíbles dientes de sable de unos 25 cm. de largo. El peso total fue estimado en 80 Kg. Acavar pensó que se trataba de un extinto Smilodon. Para no alarmar a los residentes de la zona, las autoridades resolvieron que se trataba de un “jaguar mutante”. Por el momento nada más se ha sabido de este espécimen. La identidad de este insólito hallazgo permanece sin confirmar, como muchas otras reliquias criptozoológicas perdidas. Casos similares al de Paraguay han sido registrados en Ecuador o Colombia. Las selvas húmedas de estos países albergan elusivos felinos rayados, no tan grandes como el jaguar, equipados con largos y sobresalientes colmillos.

El investigador español Ángel Morant ha realizado expediciones a Ecuador donde ha registrado evidencia de al menos cuatro tipos de felinos aun por describir. El más relacionado con este estudio es el llamado Pamá Yawá, o Tigre Tapir. Este felino de gran tamaño (2 m. de largo y 1,30 m. de alto) se suele encontrar en lo mas profundo del bosque, es de color uniforme gris o marrón, y suele cazar preferentemente tapires (Tapirus terrestris). Habita la zona del Trans-Cutucú y los alrededores del volcán Sangay. El zoólogo y doctor en biología Pedro Hocking ha recopilado informes similares en los bosques montanos peruanos de las provincias de Ucayali y Pasco. En 1994 obtuvo el cráneo de uno de estas raras bestias. Rápidamente envió una fotografía a un especialista americano en felinos, quien lo identificó como una especie totalmente nueva. En su también imprescindible “In Search of Prehistoric Survivors” (A la Búsqueda de los Supervivientes Prehistóricos, Blanford, 1995) uno de los mas completos tratados de información criptozoológica, Shuker no solo propone la supervivencia de estos grandes gatos, si no que incluye la posibilidad que estos hayan evolucionado hacia un estilo de vida anfibia, expandiendo de ese modo sus restricciones ecológicas. Claro ejemplo de esta adaptación son los tigres acuáticos o Yaquaru de la Patagonia, tremendamente agresivas criaturas de amarillento pelaje lanudo y enormes colmillos. En la región de la Guyana encontramos al Aypa, bestia acuática con cabeza de tigre y extremadamente largos caninos, morfológicamente similar al temido Maipolina, también presente en esta zona. De color marrón ocre, este extraño animal, de unos 3 m. de largo, vive en cuevas al margen de los numerosos ríos del lugar. Su característica más increíble son sus afilados y sobresalientes dientes, descritos por un testigo ocular, similares a los de una morsa.

El zoólogo belga recientemente fallecido Bernard Heuvelmans, considerado padre de la criptozoología, y autor del excelente enciclopédico volumen “On the Track of Unknown Animals” (Tras la Pista de los Animales Desconocidos, Plon, 1955) opinaba que el animal tras todo este misterio encajaba mejor con el extinto Thylacosmilus. Este prehistórico marsupial sudamericano presentaba también un par de largos colmillos que no dejaban de crecer, como los incisivos de los roedores. Durante el Pleistoceno fue reemplazado de Sudamérica por los verdaderos felinos dientes de sable provenientes de Norteamérica.

Cabe resaltar que animales de características similares han sido reportados también en África. Unos seis tipos de felinos dientes de sable de hábitos acuáticos parecen hacer de los ríos africanos su hábitat ideal. Cuando encontramos informes tan similares en continentes tan distantes, donde a su vez hay una variada gama de etnias, culturas y creencias, queda claro que hay algo más que mitos indígenas o supersticiones tribales respecto a la existencia de estos grandes gatos.


El autor del reportaje durante su viaje en Venezuela

El más famoso de los felinos dientes de sable fue Smilodon populator. Originario de Norteamérica, esta enorme bestia, del tamaño de un león africano, poseía unos impresionantes colmillos y una corta cola. Hace unos dos millones de años, y mediante la formación de ese puente natural que fue el istmo de Panamá, Norteamérica quedo unida a la enorme isla continente que era Sudamérica. S. populator emigró por ésta vía a tierras mas al sur. Penetrando por países como Colombia, Venezuela y Perú llegó hasta la lejana Patagonia. Sus restos fósiles, cráneos y otras partes importantes del esqueleto, han sido hallados en Brasil, Bolivia y Argentina. S. populator era un gran depredador y cazaba grandes presas. Cuando los grandes herbívoros sudamericanos desaparecieron al final del pleistoceno, hace unos 10.000 años, S. populator supuestamente despareció con ellos. Hoy día son escasos los grandes cuadrúpedos en Sudamérica. Por esto seria difícil que una población de grandes felinos dientes de sable sobreviviese aquí. No obstante, una versión de menor tamaño, como fue Smilodon fatalis, también presente en Sudamérica, podría hacerse hueco y encontrar un nicho ecológico, preferentemente en regiones remotas y poco intervenidas por el hombre, donde tener éxito. La información presentada aquí retrata a un misterioso felino de tamaño medio provisto de grandes colmillos. Su camuflaje natural, unido a una naturaleza huidiza y esquiva, combinado con los sentidos más finos del reino animal, haría a este animal prácticamente invisible. ¿Qué más podría pedir un fósil viviente para pasar totalmente desapercibido?

Como queda demostrado a lo largo de este estudio, la gran cantidad de informes recopilados en Sudamérica prueban que algún felino prehistórico desconocido, o quizás sus descendientes modernos, puedan sobrevivir en las exuberantes selvas de este continente. Al permanecer ocultos y evolucionar aisladamente, éstos paleofélidos todavía no han podido llegar a ser detectados por la zoología actual. 

TITULO: VENEZUELA: EL HABITAT IDEAL PARA UNA BESTIA PREHISTORICA

El Parque Nacional Canaima, espacio natural protegido por las leyes venezolanas, está ubicado al sur del extensísimo estado Bolívar, el mayor en superficie (unos 240.000 Km2) de todo el territorio nacional. Con un tamaño similar a Bélgica (más de 30.000 Km2) Canaima es una de las reservas naturales más grandes del mundo. Geográficamente se encuentra en la Región de la Guayana Venezolana, entre la cuenca hidrográfica del río Amazonas, la mas extensa del planeta (aprox. 7.000.000 de Km2) y la del Orinoco. 
Geológicamente hablando estamos ante las formaciones rocosas mas antiguas del planeta (entre 1.500-3.500 millones de años). El Macizo de Guayana, junto al Escudo de Brasil, conforma el núcleo precámbrico sudamericano, de cuando este continente se hallaba unido a África. Hoy día lo único que queda de aquella primitiva tierra son los inmensos tepuyes (singular tepuy), vocablo de la etnia pemón que significa cerro, meseta o montaña. El durísimo y arcaico granito que los forma ha soportado el paso del tiempo y la implacable erosión de los agentes externos (agua, lluvia, viento, etc.).

En total son más de cien, y se encuentran aislados los unos de los otros por infinidad de socavados valles fluviales e impenetrables selvas. Además, entre la cumbre de estas mesetas y la parte selvática baja existen miles de metros de desnivel vertical. Algunos, como el Auyantepui (traducido como la Montaña del diablo) cuenta con una superficie de 700 Km2 y los casi 1.000 m. de altura. El cerro Roraima (Madre de todas las aguas o Gran Verde Azulado) alcanza los 2.763 m. sobre el nivel del mar y posee unos 35 Km2 de superficie. Es por esto que se les consideran "islas en el tiempo" y ecosistemas únicos en el mundo. Muchos de los animales y plantas presentes en sus cimas son propios (endémicos) de cada tepui. Estas remotas regiones del planeta albergan gran cantidad de especies, tanto animales como vegetales aún por descubrir, y tal vez algunos supervivientes prehistóricos.

fuente : Esencia21.com

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